EL CAMINO QUE LES UNIÓ
En algún lugar de aquel país, una niña de unos siete añosadmirada un árbol milenario que se encontraba en un lugar privilegiado del jardín de su casa. Aquel árbol, decían, cumplía los deseos más importantes de la gente y por ello se había conservado como una gran reliquia del pasado.
Un día como otro cualquiera, la niña paseaba hacia el árbol, cuando vio algo en él que no esperaba ver... era un niño de su misma edad, aproximadamente, que estaba subido en una de las ramas más grandes del árbol sin parecer preocupado de poder caerse.
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